Ruedas de carga de poliuretano de dureza y dencidad alta

Ruedas de Poliuretano Son ruedas industriales de carga diseñadas para soportar y movilizar grandes pesos. Combinan la fuerza del metal con la elasticidad de la goma, ofreciendo un rendimiento superior en protección y durabilidad. Para los equipos de carga industrial son necesarias ruedas de poliuretano de alta densidad y dureza, en el mercado existen equipos con ruedas de poliuretano de baja calidad las cuales las podrá identificar por: Las ruedas de Alta Densidad y Dureza: Soportan mas tiempo sin deformarse. Si las tortugas de carga industrial se quedan estáticas, la rueda mantiene su forma perfectamente redonda por mas tiempo. Aunque tambien se deforman recuperan su forma al retirar la carga.  Baja Calidad: Se deforman bajo el peso estático. Crean un efecto de "rueda cuadrada" (aplanamiento) que vuelve el carro casi imposible de empujar después. Las ruedas de Alta Densidad y Dureza: son mas resistentes al desgarro y desprendimiento, el poliuretano se funde químicamente al núcleo de acero o hierro. Es casi imposible que la banda de rodadura se desprenda, incluso ante giros bruscos. Baja Calidad: El poliuretano se despega por completo del núcleo metálico (delaminación) al poco tiempo de uso o ante sobrecargas ligeras. Las ruedas de Alta Densidad y Dureza; son mas resistentes a los químicos y temperaturas altas. Soportan de forma excelente el contacto continuo con aceites industriales,  grasas, humedad y variaciones de temperatura. Baja Calidad: Se degradan, se vuelven pegajosas o se cristalizan y rompen al entrar en contacto con aceites comunes o humedad ambiental. Ventajas: Protección absoluta de los pisos: el poliuretano es un elastómero que absorbe la presión y no raya, no astilla ni marca los pisos de concreto pulido, epoxicos o porcelanato. Marcha silenciosa y reducción de ruido: el poliuretano amortigua de forma natural las vibraciones. Su andar es silencioso, lo que mejora drásticamente las condiciones de trabajo en el almacén y cumple con las normas de salud ocupacional. Absorción de impactos y protección de la carga: el poliuretano funciona como un amortiguador para el equipo. Protege carga delicada contra sacudidas. Mejor tracción y seguridad: el poliuretano ofrece un excelente agarre. Evita que el carro patine o derrape en pendientes suaves o pisos lisos, ofreciendo un frenado más seguro. Tolerancia a residuos en el suelo: el poliuretano gracias a su elasticidad le permite "tragar" o pasar por encima de pequeñas grietas, piedras, virutas metálicas o tornillos sin trabarse. Desventajas: Menor capacidad de carga extrema: El metal no tiene rival. Mientras que el poliuretano puede fallar o deformarse ante pesos colosales (decenas de toneladas), el metal soporta cargas prácticamente ilimitadas sin inmutarse. Vulnerabilidad al calor extremo: El poliuretano es un plástico que empieza a ablandarse o derretirse a temperaturas superiores a los 80 °C o 100 °C. Las ruedas de metal pueden trabajar sin problemas en hornos de fundición o autoclaves a cientos de grados. Menor vida útil ante maltrato severo: En entornos con chatarra afilada, escoria de soldadura ardiente o pisos destructivos, el poliuretano se corta y se despedaza. El metal resiste estos impactos sin sufrir daños estructurales. Riesgo de delaminación: Bajo fuerzas laterales extremas o giros sobre su propio eje con mucha carga, la banda de poliuretano puede despegarse de su núcleo metálico. Una rueda de metal macizo es una sola pieza indestructible. Mayor esfuerzo de arranque (Ergonomía): El nailon y el metal son materiales completamente rígidos que no se deforma nada bajo el peso. Por ello, requieren menos fuerza inicial para empezar a mover las tortugas de carga industrial que el poliuretano, el cual siempre se asienta ligeramente. Sensibilidad a la humedad y lavado continuo (Hidrólisis): El poliuretano convencional puede sufrir "hidrólisis" (degradarse y desmoronarse) si pasa meses sumergido en agua o en ambientes muy húmedos. El nailon es totalmente impermeable y resiste lavados diarios con manguera a presión. Menor resistencia a químicos agresivos: El nailon tolera una gama mucho más amplia de solventes orgánicos, ácidos fuertes y agentes de limpieza industriales (comunes en la industria alimentaria y farmacéutica) que disolverían o hincharían el poliuretano. Costo económico más elevado: El proceso de fundición e inyección del poliuretano de alta calidad, sumado al costo de su núcleo metálico, hace que estas ruedas sean notablemente más caras que las de nailon macizo.

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